Economía islandesa: situación y crecimiento del país

Pese a que la economía islandesa es la más pequeña de la OCDE y sufrió un serio revés en la crisis global de 2008, el país se caracteriza por tener una tasa de desempleo muy baja y por ser un modelo de referencia en cuanto a sostenibilidad energética para el resto del mundo.

Pese a que la economía islandesa es la más pequeña de la OCDE y sufrió un serio revés en la crisis global de 2008, el país se caracteriza por tener una tasa de desempleo muy baja y por ser un modelo de referencia en cuanto a sostenibilidad energética para el resto del mundo.

Situación de la economía islandesa en 2021

Islandia tiene una economía cuyos pilares son la pesca, el turismo y la fundición del aluminio: las exportaciones de este producto constituyen los principales ingresos actuales de la nación, mientras que la llegada de turistas a Islandia ha contribuido sensiblemente a incrementar el PIB per cápita del país hasta situarlo actualmente en 51.910 euros, uno de los más elevados del mundo.

El alto nivel de vida de los habitantes de Islandia explica su capacidad para endeudarse sin riesgo de bancarrota: el país soporta una deuda del 77 % de su PIB, y este flujo de dinero otorga gran liquidez a sus ciudadanos y les permite gozar de una elevada calidad de vida.

En términos de energía eléctrica, Islandia es un país totalmente autosuficiente y renovable, y es el principal productor del mundo. La procedencia geotérmica de la energía convierte a Islandia en un modelo energético totalmente sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

¿Por qué el crecimiento económico de Islandia es un referente mundial?

Los más de 368.000 habitantes de Islandia pueden sentirse orgullosos de la recuperación del país tras la crisis global de 2008, en la que quebraron los tres principales bancos del país, y donde su moneda (la Corona Islandesa) se devaluó a mínimos históricos, llevando a Islandia a sufrir el peor colapso económico de toda la historia mundial.

¿Y qué sucedió entonces? Que el gobierno intervino y, en lugar de rescatar a la banca con dinero público, creó nuevos bancos para hacerse cargo de las consecuencias de las entidades quebradas, e hizo que los banqueros culpables de la crisis fueran encarcelados por su negligencia.

Los acuerdos internacionales que alcanzó el Estado con Holanda y Gran Bretaña permitió salvar los más de 6.500 millones de euros depositados en forma de fondos de inversión en Islandia por inversores de estos países.

Esta intervención contribuyó al hecho de que, en la actualidad, Islandia sea considerado uno de los países con menor corrupción gubernamental del mundo, como reflejan los datos del Índice de Percepción de la Corrupción del sector público.

Si te ha sorprendido la recuperación de la economía islandesa, hemos de decirte que todavía te queda mucho por saber de este pequeño país del norte de Europa. Ya sea por negocios o por ocio, Islandia es todo un mundo por descubrir.